Ante el aumento estacional por casos de Hantavirus, se llevó adelante una jornada de capacitación, a cargo del Dr. Bernardo Marinatti, destinada a todo el personal.
El objetivo de esta instancia fue reforzar los protocolos de prevención y bioseguridad, asegurando que cada colaborador y colaboradora cuente con información clara, actualizada y herramientas concretas para reducir riesgos en el ámbito laboral.
Protocolos de prevención: puntos clave
Durante la capacitación se abordaron las principales medidas preventivas que forman parte de los procedimientos vigentes en el Puerto:
Ventilación estratégica
Antes de ingresar a depósitos o galpones cerrados, se debe realizar una ventilación cruzada del espacio durante un mínimo de 30 minutos, reduciendo así la concentración de partículas en el ambiente.
Uso obligatorio de EPP
Para tareas de limpieza en áreas consideradas de riesgo, es mandatorio el uso de barbijos N95 o superiores, junto con protección ocular. La seguridad respiratoria requiere equipamiento específico y adecuado a cada tarea.
Gestión segura de superficies
La limpieza debe realizarse siempre en húmedo, utilizando una solución de hipoclorito de sodio (lavandina al 10 %), con el fin de evitar la aero-dispersión de partículas. En estas zonas está prohibido el barrido en seco.
Importancia de la detección temprana
La capacitación también destacó la relevancia de la detección precoz. Ante síntomas como fiebre, dolores musculares o malestar general, el protocolo establece la consulta médica inmediata, permitiendo un diagnóstico oportuno y un abordaje adecuado.
En el Puerto San Nicolás, entendemos que la prevención se construye con información, formación y compromiso colectivo. Apostar al conocimiento es fortalecer la seguridad, la productividad y el desarrollo estratégico de toda la región.



